Si creciste viendo a un niño de 5 años bailar el "culito, culito" y desesperar a su madre Misae, bienvenido al club. no es solo un anime; es un estilo de vida. Pero, aunque los episodios cortos son geniales, las películas son otro nivel de locura: viajes en el tiempo, espías, robots y, por supuesto, mucha emoción.