La portada de un trabajo académico es la primera página que ve el docente o el lector. En muchos casos, es la única oportunidad que tienes para causar una buena impresión. Una portada bien diseñada puede:
Agregar:
Utiliza bloques de color (azules, grises o verdes oscuros) y formas geométricas para dar una sensación de orden y profesionalismo técnico.
Una buena portada es el "empaque" de tu conocimiento. Dedicarle 10 minutos extra puede marcar la diferencia entre una entrega promedio y una excelente.